En octubre de 2005 se reunieron en la ciudad española de Badajoz los delegados plenipotenciarios de los Estados Miembros de la Organización Iberoamericana de Juventud, con el propósito de adoptar y suscribir la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, que como podrás comprobar consta de 44 artículos pensados para jóvenes como tú.
La mayoría de los países firmaron la Convención, pero ese hito sólo significó el fin de una etapa y el comienzo de otra más larga que demandará muchos más esfuerzos de nuestra parte y en la que tú puedes involucrarte activamente. Ahora el texto de la Convención debe ser ratificado por los parlamentos de cada uno de los países de la comunidad iberoamericana, para que lo que está en el papel sea una realidad palpable de la que tú y otros jóvenes puedan beneficiarse.
Pero aunque hagamos nuestro mejor esfuerzo nada será suficiente si no contamos con tu apoyo y tu compromiso. Necesitamos que la sociedad civil se involucre en este proceso, que se nos sumen las organizaciones juveniles de todos los tamaños y de todos los colores. Necesitamos ideas nuevas, originales… te necesitamos a ti.
Si tan sólo cinco países de Iberoamérica ratifican en sus parlamentos la Convención, tú o cualquier otro joven podrá invocarla como tratado internacional para proteger y exigir el respeto de sus derechos como personas y ciudadanos. El camino que nos espera es largo y lleno de obstáculos, pero confiamos en conseguir nuestros objetivos.
Por todo lo anterior te pido que leas este texto, pequeño en tamaño pero enorme en su significado. Danos una mano, te necesitamos, nosotros solos no podemos hacerlo. De ti y de otros jóvenes como tú depende que esta Convención no quede en letra muerta.
Por Eugenio Ravinet Muñoz
Secretario General
Organización Iberoamericana de Juventud
*El texto publicado forma parte del Libro





